Página 3 - 2017-03-00LeccionAdultos-Completo

Versión de HTML Básico

3
4 º T R I M E S T R E D E 2 0 1 8
Ilustraciónde tapa: Shutterstock.
L
lave
M
aestra
Ideas y proyectos para desarrollar
conniños y adolescentes.
DIRECTORA: EvelinW. de Bentancor
E-mail:
llave.maestra@adventistas.org.ar
JUVENILES
4° Trimestre de 2018
AñoD
REDACTORAS:
MarleneOcampo
CUNA e INFANTES
Sonia Lapalma
PRIMARIOS e
INTERMEDIARIOS
Emilia Silverode Steger JUVENILES
MANUALIDADES: Gisela Steckler deMirolo.
CORRECTORAYASESORA: BeatrizW. de Juste
DISEÑADOR: ArturoKrieghoff
E-mail:
artk@hotmail.com
o soy el buenpastor”
(Juan 10:11), dijo Jesús
para ilustrar la naturaleza
de sumisión. Para
ampliar el significadode aquella
figura, relató la parábola de la oveja
perdida (Mat. 18:12-14), mientras
que en el Salmo 23, podemos leer
la descripciónmás oportuna de
nuestropastor celestial, Jehová, que
apacienta solícito su rebaño.
Algoqueme impacta en el pastor
es su resolución a salir. Sale cada
día a guiar al rebaño a lugares de
delicados pastos; sale de noche, para
aventurarse por el desierto enbusca
de la perdida. Y cada vez que sale,
deja algo atrás: la compañía afable
de los suyos o el descansonocturno.
Pero ¿sabes loque dice Elena de
White en el libro
Consejos para los
maestros?
“La parábola del buen
pastor representa la responsabilidad
[…]
de todo cristiano que ha aceptado
un puesto comomaestro de los niños
y jóvenes”
(p. 189). ¡En esa figura
también está ilustrada tumisión
comomaestrode la Escuela Sabática!
Al igual que en el casodel pastor, el
desempeñode tuministerio requiere
de ti “salir”. Salir del ámbitode loha-
bitual y conocido, ode loque te que-
da cómodo. Al mismo tiempo, cuando
sales a apacentar al rebañoque Jesús
te ha dado, hay cosas que dejas atrás:
un estadode tranquila pasividad, in-
tereses personales oquizá algunos
placeres de la vida social.
Al mirar a tu clase de Escuela
Sabática tal como el pastormira al
rebaño, te sientes comprometido con
su crecimiento espiritual, y quieres
hacer cuantopuedas paramantenerlo
a salvo. Quizá esa pasiónde pastor
te llevemás allá del programa del
sábadodemañana, a trabajar por
los niños demanera personal,
visitándolos en sus hogares, orando
con sus padres y hasta organizando
alguna actividad alternativa.
Cuando era niña, tuve ciertamaes-
tra en la divisiónde Primarios. Ahora
que la recuerdo con criterio adulto,
diría que era una persona común,
pero especialmente tierna y bonda-
dosa. Cada vez que llegábamos a su
aula, ella se acercaba, nos tomaba las
dosmanos para darnos la bienveni-
da y nos sonreía con esamirada amo-
rosa que jamás podré olvidar. Pero
lomejor de todopasaba el último sá-
badodel trimestre, por la tarde. Ella
nos llevaba de paseo a unparque cer-
cano, donde participábamos de algu-
nos juegos simples y comíamos torta
de banana connueces. Después nos
reunía a su alrededor y nos leía una
historia. Aúnhoy, recuerdo con emo-
ción estar sentada al calor del sol,
cerca demi adorablemaestra de Es-
cuela Sabática.Me sentía amada y
protegida.
Hoy séque ellahabía comprendido
la filosofía del Pastor. Lohacía todo
con ternura, con entrega, y hacíamás
de loque indicaba el programa: se
brindaba a sí misma, como el buen
Pastor, que su vida da por las ovejas
(Juan 10:11).
—Claudia Chicahuala de
Boleas.
Y
LeccionesdelPastor
INSPIRACIÓN
Shutterstock.
www.escuela-sabatica.com