Página 62 - 2017-03-00LeccionAdultos-Completo

Versión de HTML Básico

61
2. ¿Cuál sería un castigo justo y por qué?
3. Si la persona se arrepiente de lo que hizo y cam-
bia su vida, ¿cambia también tu decisión o hay
alguna diferencia?
Preste atención a las diferentes respuestas de
los distintos alumnos. Cada uno tendrá una idea
diferente de lo que es justo.
Ilustración
Comparta esta ilustración con sus propias palabras:
Cuando Calvin Coolidge (1872-1933) fue presi-
dente de los Estado Unidos, tenía la reputación de
ser un hombre de pocas palabras. Era un hombre
muy elocuente, pero en su vida privada era muy
callado, y esto le hizo ganar el sobrenombre de
“Cal, el silencioso”. En una fiesta, una dama que
estaba sentada a su lado le dijo que había hecho
una apuesta sobre si le podría sacar más de dos
palabras. A lo que él respondió: “Usted pierde”.
Coolidge tenía un ingenio rápido, y vale la pena
recordarlo, pero se sentía muy incómodo en situa-
ciones formales. Cuando se le preguntó por qué
asistía a las cenas formales, que lo hacían sentir
tan incómodo, se comenta que respondió: “Hay que
comer en algún lado”.
Los debates del Senado se pueden volver muy
acalorados. Cada senador, cada facción (los demó-
cratas y los republicanos, por ejemplo) ve la política
desde su punto de vista personal. Hay una razón
por la cual la religión y la política no son conversa-
ciones corteses para una cena: las personas toman
ambos temas muy en serio como para ser capaces
demasticar tranquilamente, y ni hablar de la apro-
piada digestión.
Durante un acalorado debate en el senado, que
Calvin Coolidge cuando era vicepresidente estaba
presidiendo, los senadores discutían hasta que uno
de ellos, exasperado, gritó: “¡Vete al infierno!”
El senador que recibió tal frase irrespetuosa
se volvió hacia Coolidge enfurecido y se quejó.
Coolidge levantó lamirada del libro que había esta-
do hojeando y dijo: “Estuve mirando el libro del re-
glamento, y usted no tiene la obligación de hacerlo”.
II. ENSEÑANZA DE LA HISTORIA
Puente hacia la historia
Comparta lo siguiente con sus propias palabras:
A pesar de que Calvin estaba bromeando en su
respuesta al senador, sus palabras tenían algo de
verdad. El infierno es una experiencia muy real,
reservada para el fin del tiempo, cuando Dios lim-
pie la Tierra. Sin embargo, es una experiencia que
podemos evitar. Dios no quiere que ninguna per-
sona se pierda. Cuando miramos el “libro del re-
glamento”, nos damos cuenta de que no tenemos
la obligación de ir; nuestra recompensa final es una
elección.
Acerca de la historia para maestros
Después de leer “La historia” con sus alumnos, utilice
lo siguiente con sus propias palabras, para procesarlo
con ellos.
Subraye
lo que les ocurre a los salvos.
¿Qué esperanza vemos aquí para los que han
confiado en Dios?
Rodee con un círculo
lo que le ocurre a los que se
pierden.
Utilice los siguientes pasajes, que consideramos los más
aptos para la enseñanza en relación con la historia de hoy:
Lucas 16:19-31; Mateo 18.
Para compartir el contexto y el trasfondo
Utilice la siguiente información a fin de arrojar más
luz sobre la historia para los alumnos. Compártala con
sus propias palabras.
Es importante recordar que por cientos de años,
literalmente, a las personas se les enseñó acerca del
infierno. El infierno es descrito como un lugar de
tormento espantoso, donde las peores pesadillas de
las personas se hacen realidad, o no se lo toma en
serio y se hacen bromas con respecto a él. Ambas
posturas son peligrosas.
Si nos centramos en la primera postura, la del
infierno como un lugar de horror, es difícil ver a
un Dios amante detrás de todo eso. Si el infierno
es un lugar en el que los reinos del mal y las per-
sonas son torturados de las maneras más viles, en-
tonces, ¿cómo podemos creer en un Dios amante?
Seguiríamos a Dios simplemente por temor y no
por amor.
Los adolescentes son bombardeados con entre-
tenimientos que glorifican la naturaleza espantosa
del infierno. Las películas de terror regresan a este