Página 58 - 2017-03-00LeccionAdultos-Completo

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3. Un adolescente, que pensaba que tenía todo el
tiempo del mundo, es atropellado por un auto-
bús y muere.
4. Un ángel se te aparece y te dice que Jesús vendrá
en los próximos setenta años. Este es el máximo
de tiempo que tendrás para prepararte.
¿Cuán “cerca” está la experiencia de cada perso-
na de la venida de Jesús?
Ilustración
Comparta esta ilustración con sus propias palabras:
Charles Blondin (1824-1897) fue un equilibrista
francés. A los cinco años fue a la École de Gymnase
en Lyon. Seis meses más tarde, hacía su primera
aparición en público.
En junio de 1859, intentó convertirse en el primer
equilibrista en cruzar una cuerda que atravesara las
Cataratas del Niágara, de 335 metros de largo, a 50
metros sobre el nivel del agua. Una gran multitud
se había hecho presente para observarlo. Charles
realizó todo tipo de sorprendentes destrezas. Cruzó
la cuerda con zancos. Cruzó la cuerda dentro de una
bolsa. Incluso la cruzó con una cocina y una sartén,
se sentó en el medio, y ¡cocinó y comió un
omelette
!
Lamultitud ovacionaba al hombre, dándole ánimo.
Finalmente, Charles tomó una carretilla y cruzó
la cuerda con los ojos vendados. Cuando regresó,
y ante los ensordecedores aplausos de la multitud,
preguntó si ellos creían que él podía llevar a una
persona en la carretilla.
“¡Sí, sí, sí!”, gritaron todos. Era el mejor equili-
brista de todos los tiempos. ¡No tenían dudas de
que podría hacerlo!
“Entonces, ¿hay algún voluntario?”, preguntó.
La multitud comenzó a murmurar y a mirar a su
alrededor. Ellos gritaron, ovacionaron y miraron,
pero nadie se ofreció como voluntario.
II. ENSEÑANZA DE LA HISTORIA
Puente hacia la historia
Comparta lo siguiente con sus propias palabras:
Algunas veces afirmamos creer en Dios y deci-
mos todas las cosas correctas, pero cuando llega-
mos al fondo, en lo profundo, no queremos confiar
en Dios, cuando realmente tendría significado. Así
como las personas que observaban al gran Blondin
cruzando las Cataratas del Niágara, gritamos “¡Sí,
sí, sí!” cuando se nos pregunta si confamos enDios,
¡pero no nos metemos en la carretilla!
Acerca de la historia para maestros
Después de leer “La historia” con sus alumnos, utilice
lo siguiente con sus propias palabras, para procesarlo
con ellos.
• Rodee con un círculo los versículos que des-
criben el tiempo de angustia.
• Subraye los versículos que son promesas deDios
de protección para su pueblo.
• ¿Qué versículos se aplican al pueblo de Dios,
y cuáles se aplican a los que lo han rechazado?
Utilice el siguiente pasaje, que consideramos el más
apto para la enseñanza en relación con la historia de
hoy:
Mateo 6:25-34; 25:31-46.
Para compartir el contexto y el trasfondo
Utilice la siguiente información a fin de arrojar más
luz sobre la historia para los alumnos. Compártala con
sus propias palabras.
El tiempo parece ser algo muy flexible. Vuela
cuando nos estamos divirtiendo, y no pasa nun-
ca cuando nos sentimos desdichados. Una olla
vigilada nunca hierve y los veranos de nuestra
niñez parecen haber durado para siempre. Es a
menudo muy difícil calcular cuánto tiempo pasó
desde los eventos importantes. Cuando miramos
hacia atrás, hacia unmomento intenso de nuestras
vidas, puede parecer que ocurrió ayer. Una discu-
sión, después de que arreglamos cuentas con la
persona, puede parecer que ocurrió “hace años”.
Los seres humanos somos criaturas emocionales,
y nuestro sentido del tiempo está unido a nuestras
emociones.
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Se dice que los seres humanos no podemos
comprender la idea de la eternidad porque somos
seres finitos. Lo observamos en nuestra inhabili-
dad para comprender cómo es posible que Dios no
tenga un comienzo. Porque nosotros tenemos un
comienzo, colectivamente en el jardín del Edén e
individualmente en el momento de nuestra con-
cepción, es difícil comprender a un Dios que no es
como nosotros. Sin embargo, los seres humanos
tenemos problemas con la idea de un final abso-
luto. La idea de morir y que no haya nada después
de la muerte es dolorosa e inaceptable. Ya sea que
nos concentremos en ser recordados después de la
muerte, o en la vida después de la muerte, la idea
de simplemente dejar de existir no es una que los
seres humanos aceptemos fácilmente. La Biblia lo
pone del siguiente modo: