Página 27 - 2017-03-00LeccionAdultos-Completo

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La historia del endemoniado abre un importante
debate en la iglesia hoy, especialmente para la gente
joven, acerca de la naturaleza de los ángeles y de los
demonios, y de su obra en beneficio de los reinos a
los cuales sirven (Mat. 8; Mar. 5; Luc. 8).
En el Nuevo Testamento se utilizan dos palabras
para referirse a la posesión demoníaca. Primero, la
palabra griega
daimonizomai
, que comúnmente
se traduce como “estar poseído por un demonio”,
se utiliza para describir el efecto de la obra de los
agentes de Satanás en las personas. El tema de
cómo ocurre y hasta qué grado las personas están
“poseídas” o “controladas” es debatible. Cuando se
refiere a una persona, es traducido como “endemo-
niado”. Una de las conversaciones claves que sería
útil tener es acerca de cómo Satanás esclaviza de
tal manera que controla a los individuos, en con-
traste con los ángeles de Dios, quienes imparten la
verdad, protegen, animan y guían.
El contexto de la historia ocurre después de que
Cristo alimenta milagrosamente a miles de per-
sonas, y luego busca refugiarse de las multitudes
subiendo al bote y yendo a la región de los gadare-
nos. Esta zona está poblada por personas de habla
griega que no son judías en la práctica de la fe. Una
evidencia de esto es que ellos pacían piaras de cer-
dos, y ningún judío se contaminaría de esamanera.
Además, los habitantes de esa región le rogaron a
Jesús que se fuera después de haber visto una pro-
funda demostración de poder espiritual. Aunque se
analiza la liberación de este hombre en la historia
y el estudio de esta lección, es importante notar
que él va a Decápolis (región de diez ciudades), y
declara lo que Cristo ha hecho. Es posible que Jesús
le diera al hombre esta tarea misionera para edifi-
car su confianza en que había sido restaurado y
los demonios no regresarían, pero también para
preparar a un testigo antes de su regreso, lo que se
registra en los tres evangelios sinópticos: La historia
dice, enMarcos 5:20 y 21: “Así que el hombre se fue
y se puso a proclamar en Decápolis lo mucho que
Jesús había hecho por él. Y toda la gente se quedó
asombrada. Después de que Jesús regresó en la
barca al otro lado del lago, se reunió alrededor de
él una gran multitud, por lo que él se quedó en
la orilla” (NVI). Un par de capítulos más adelante
se nota el impacto del hombre que anteriormente
fuera poseído por los demonios:
“Luego regresó Jesús de la región de Tiro y se
dirigió por Sidón al mar de Galilea, internándose
en la región de Decápolis” (Mar. 7:31, NVI; también
repetido en Luc. 8:26-40).
Al principio, las personas, que se sintieron es-
pantadas por la manifestación de tal poder espiri-
tual de parte de Jesús sobre las fuerzas del mal, lo
rechazaron; pero, después de que el hombre con-
tara su historia en las diez ciudades, recibieron a
Jesús gustosamente y el evangelio hizo una obra
formidable en contra del reino de Satanás.
CONSEJOS PARAUNAENSEÑANZADE
PRIMERA
Procesadores internos y externos
No todo el que habla ha pensado y no todo
el que está callado está desconectado o no
participando. Algunos alumnos son proce-
sadores internos porque piensan en las pre-
guntas, en las respuestas y en los temas, y
los relacionan con ellos mismos sin decir una
palabra. Generalmente, cuando hablan dicen
algo bastante profundo y especialmente útil.
Amenudo no hablan porque, aunque hay pro-
cesadores internos, también hay procesadores
externos. Muchos no pueden pensar a menos
que sus labios se estén moviendo y se estén
expresando verbalmente demanera continua.
Tienden a divagar e incluso se contradicen a
mitad de su discurso. Luchan por encontrar las
palabras hasta que finalmente lo consiguen,
pero no sin haber utilizado la mayor parte del
tiempo y el espacio de la discusión. Ambos
están presentes en las clases y necesitamos
aprender a involucrarlos. A los procesadores
externos, los podemos ayudar afirmando y
confirmando su discurso al resumir y para-
frasear sus palabras. Ellos suelen apreciarlo.
Los procesadores internos amenudo tienden a
esperar para hablar, para pensar nuevamente;
mientras tanto, alguien más puede hablar y
cambiar de tema. A lo largo del debate, tenga
en cuenta a ambos tipos de alumnos presentes,
que están pensando y aprendiendo, incluso si
no están hablando.
RABINO 1