Página 17 - 2017-03-00LeccionAdultos-Completo

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Para compartir el contexto y el trasfondo
Utilice la siguiente información a fin de arrojar más
luz sobre la historia para los alumnos. Compártala con
sus propias palabras.
La lección de esta semana tiene dos puntos de
vista diferentes para discutir acerca del Juicio. (1)
Hay un enfoque personal, para ser responsables
ante Dios de manera genuina. (2) Hay un enfoque
ilustrativo del Juicio, mirando la visión profética
del “Juicio Investigador” profetizado en Daniel y
descrito en la doctrina del Santuario.
Enfoque personal:
A lo largo de toda la Escritura, hay varios pasajes
que describen el contraste entre rendir cuentas a
Dios individualmente por nuestra decisión de arre-
pentirnos y recibir lo que él ha provisto, y confiar
en nosotros mismos. Como resultado, suele pre-
sentarse tres clases de personas en las Escrituras,
como lo expone el libro
Creencias de los Adventistas
del Séptimo Día:
Los seres humanos pertenecen a una de tres cla-
ses: (1) Los malvados, que rechazan la autoridad de
Dios, (2) los creyentes genuinos, que confiando en
los méritos de Cristo, por la fe, viven en obediencia
a la Ley de Dios, y (3) los que parecen creyentes
genuinos pero no lo son” (p. 363). Hay varias pa-
rábolas (Mat. 6:25; 7:23; 13; 20, y especialmente el
capítulo 25) que describen una escena de juicio en
la que los individuos tienen que enfrentarse con los
resultados de sus propias decisiones.
Enfoque del Juicio Investigador:
El mensaje del santuario no es una simple idea
de último momento después del Éxodo; es una re-
presentación terrenal de una realidad celestial. El
ministerio y el mensaje del Santuario encierran el
plan de salvación de Dios, lo que incluye la obra
del Juicio. Este tema llevaríamás tiempo del que se
tiene en una clase de Escuela Sabática, por lo que
se recomienda utilizar
El conflicto de los siglos
como
recurso clave. Puede considerar la idea de dividir el
tema en tres partes, utilizando el esquema dado en
el libro
Creencias de los Adventistas del Séptimo Día:
“Los acontecimientos que sucedíandurante elDía
de laExpiación ilustran las tres fasesdel juiciofinal de
Dios. Son (1) el “juicio premilenario” (o “juicio inves-
tigador”); es decir, el juicio anterior al advenimiento
de Cristo; (2) el “juicio milenario”; y (3) el “juicio eje-
cutivo”, que ocurre al fin del milenio” (p. 353).
Tal vez uno de los comentarios más puntuales
que Elena de White hace acerca de la importancia
de la idea del Juicio y del Día de la Expiación se
encuentre en
El conflicto de los siglos:
“En el rito típico, solo aquellos que se habían
presentado anteDios arrepintiéndose y confesando
sus pecados, y cuyas iniquidades eran llevadas al
Santuario por medio de la sangre del holocausto,
tenían participación en el servicio del Día de las
Expiaciones. Así, en el gran día de la expiación final
y del Juicio, los únicos casos que se consideran son
los de quienes hayan profesado ser hijos de Dios. El
juicio de los impíos es obra distinta y se verificará
en fecha posterior. ‘Es tiempo de que el juicio co-
mience por la casa de Dios: y si primero comienza
por nosotros, ¿qué será el fin de aquellos que no
obedecen al evangelio?’ (1 Ped. 4:17)” (p. 534).
El aspecto importante para enfatizar aquí es que,
durante el Juicio Investigador (desde 1844 hasta que
Cristo vuelva), los que estén vivos deberán prestar
atención a las decisiones que tomen, para poder ser
cubiertos por la gracia de Dios, o presentarse solos,
por ellos mismos.
III. CIERRE
Actividad
Cierre con una actividad e interrogue con sus propias
palabras.
Invite a los alumnos a responder a la pregunta:
“¿Qué sería más fácil de elaborar, una lista de las
cosas buenas que hicieron este año o una de las
cosas malas?” Podrían trazar una línea en el centro
de un papel, para hacer dos columnas y comenzar
a elaborar la lista. Que simplemente dibujen una
marca cuando recuerden los eventos o los actos
que fueron buenos o malos (un O para los buenos,
y una X para los malos), para proteger su privaci-
dad. En el Día de la Expiación (Juicio), todos los que
deseaban ser perdonados ponían sus manos sobre
el cordero, y se apoyaban en él para representar
que ponían sus pecados sobre el cordero. Esto era
un acto de confesión y arrepentimiento.
Luego, en grupos de dos o tres, invite a los alum-
nos a elaborar una lista, en otro papel, de todas las
cosas que recuerdan que Cristo hizo que serían
consideradas “actos justos” de obediencia a Dios.
Permita que los alumnos compartan lo que escri-
bieron. El tema principal del Juicio es: ¿Quieres res-
ponder por ti mismo con tus propias obras (buenas